Orden de San Francisco, Antiguo católico
Comunidad Franciscana de Oración, Simplicidad y Servicio
La Orden de San Francisco, Antiguo católico es un orden franciscano dentro de la Antigua Iglesia Católica Internacional, abierto al clero y a los laicos, hombres y mujeres, y dedicado a una vida de oración, fraternidad, sencillez y servicio fiel en la Iglesia y el mundo.
Pax et Bonum
La vida de la orden
La Orden de San Francisco, Antiguo católico es una comunidad religiosa formada por el llamado franciscano a seguir a Cristo en humildad, oración, caridad y alegría. Su vida se ordena no hacia el prestigio o la separación de la Iglesia, sino hacia la santidad, fraternidad y servicio ofrecido en un espíritu de sencillez y paz.
Como orden franciscano dentro de Iglesias Católicas Antiguas Internacional, se encuentra dentro de la vida sacramental y apostólica más amplia de la Iglesia, preservando al mismo tiempo una vocación religiosa distinta marcada por la devoción, la disciplina y la vida común.
La Vocación Franciscana
Oración
La vida de la Orden se basa en la oración, la adoración y la devoción, llamando a sus miembros a buscar a Dios fielmente y ordenar la vida cotidiana alrededor de Cristo y Su Iglesia.
Simplicidad
La vida franciscana está marcada por la humildad, la sencillez y el espíritu de desprendimiento, para que el corazón sea más libre para Dios, el prójimo y la obra del Evangelio.
Servicio
La vocación de la Orden se expresa en misericordia, caridad práctica, compañerismo y servicio fiel a la Iglesia y a los necesitados.
Abierto a Clero y Laicos
La Orden de San Francisco, el Antiguo Católico está abierto tanto al clero como a los laicos, como a hombres y mujeres. Da la bienvenida a aquellos que están llamados a vivir el espíritu franciscano más intencionalmente dentro de su estado de vida, ya sea ordenado o laico, soltero o casado, en ministerio activo o en formas más tranquilas de servicio fiel.
Esta apertura refleja una seria comprensión franciscana de la vocación: que el llamado a la oración, la sencillez y el servicio puedan ser abrazados por muchos tipos de creyentes, siempre que estén dispuestos a vivir con disciplina, devoción y fidelidad.
La Orden existe como un hogar franciscano para aquellos llamados a un discipulado más profundo mediante la oración, la fraternidad, la sencillez y el servicio en la vida de la Iglesia.
Una vida común en la Iglesia
La vida de la Orden no es solitaria en espíritu, incluso cuando los miembros sirven en diferentes lugares y ministerios. Es una vocación común, formada por la fraternidad, el aliento mutuo, la disciplina compartida y el deseo común de vivir el Evangelio con mayor seriedad y alegría.
Dentro de la comunión más amplia de la Iglesia, la Orden contribuye a la vida de adoración, testimonio, cuidado pastoral y servicio formando miembros en una forma de vida reconociblemente franciscana y plenamente eclesial.
Una forma de formación y compromiso
La vida franciscana no es casual ni decorativa. Es un verdadero camino de formación, discernimiento y compromiso. Aquellos que buscan entrar en la Orden son invitados a considerar si están preparados para una vida formada por la oración, la disciplina, el servicio y una más profunda conformidad con Cristo en el espíritu de San Francisco.
El propósito de la formación no es simplemente unirse a una comunidad, sino ser cambiado por el Evangelio a través de una vida de devoción, humildad y perseverancia fiel.
Empieza aquí
Si usted está discerniendo una vocación franciscana, buscando una comunidad religiosa dentro de la vida católica antigua, o buscando un modo de discipulado marcado por la oración y el servicio, usted es bienvenido a aprender más sobre la Orden de San Francisco, Antiguo católico.